El enfrentamiento de Rihanna con la Super Bowl comienza en octubre de 2018 pero los ecos de la decisión de Rihanna de no actuar en el descanso del mayor espectáculo deportivo en Estados Unidos llegan hasta nuestros días.

La revista Vogue lleva a su portada de noviembre a la solista de Barbados y ha vuelto a preguntarle sobre esta polémica decisión. La respuesta está a la altura de una estrella internacional como Riri: «No podía ser una vendida».

Los antecedentes

En 2016 el jugador Colin Kaepernick permaneció arrodillado durante la interpretación del himno estadounidense. Un gesto en protesta por la violencia ejercida y la brutalidad policial contra la población negra de Estados Unidos.

Este hecho no tardó en ser reproducido por otros jugadores, principalmente afroamericanos, hasta que la NFL prohibió realizar ese gesto. La lucha por los derechos civiles le costó a Kaepernick las críticas del gobierto estadounidense de Donald Trump hasta el punto de que dejó de jugar al fútbol porque ningún equipo quería contratarle. El quarterback ha denunciado a la NFL por conspiración para impedir que vuelva a jugar.

La decisión de Rihanna

En medio de toda esa polémica se iba a celebrar la Super Bowl 2019 en Atlanta (3 de febrero) y la organización buscaba artistas para ello. Rihanna había sido siempre una de las grandes aspiraciones de la NFL y, pese a que la artista ya se había alejado temporalmente de la música para centrarse en sus otras líneas de negocio, su nombre era suficiente atractivo para dar vida a uno de los grandes shows del siglo XXI.

Pero la respuesta fue no. «No podía atreverme a hacer eso. ¿Para qué? ¿Quién gana con eso? No mi gente. Simplemente no podía ser una vendida. Hay cosas con las que no estoy de acuerdo para nada en esa organización, y no iba a acudir y servirles de ninguna manera».

Ese año fue Maroon 5 junto a Travis Scott y Big Boi quienes se subieron al escenario. Un año después, Jennifer Lopez y Shakira recogerán el testigo. Pero la polémica no ha terminado ni lo hará. Así que nunca veremos a Rihanna (y parece que ni falta que le hace).

 

1/4