Las manifestaciones del 8-M de 2018 en Madrid sirvieron de acicate para que la llamada «princesa del pop latina», Danna Paola, alzara la voz, denunciara que había sido víctima de un intento de abuso y emprendiera un proceso de empoderamiento que toma forma en «un disco cien por cien feminista».

«Si no te amas a ti mismo, no puedes amar a nadie. Hasta que no entendí eso, no descubrí por qué me había ido tan mal en el amor», reconoce sobre sus conclusiones esta actriz, compositora e intérprete musical en una entrevista por la salida al mercado de su último álbum, «K.O.» (Universal), que incluye cortes como «Friend de semana» con Aitana o «No bailes sola» con Sebastián Yatra.

Es fruto de un proceso «terapéutico» de dos años de encontrarse a sí misma, «como persona y por supuesto como mujer dentro de la industria, pero también en la vida para no entregarse a quien no lo valora», dice, y de transformar todo eso en arte y música en la que ha estado plenamente implicada como autora.

«Muchas relaciones me dejaron K.O. Esta última catarsis que tuve me dejó así. Me preguntaba: ¿Por qué me pasan estas cosas a mí? ¿Qué tan mala suerte voy a tener, qué estoy haciendo mal y por qué repito los mismos patrones? Fue cuestión de mirarme al espejo, reconocerme y reconocer mis errores, juzgar a las otras personas como maestros de vida y considerarlo todo un aprendizaje», añade.

Así surgieron canciones como «Sola» o «Calla tú», pero también una valiente confesión a través de Youtube. Según relató, fue drogada por varios hombres a los que conoció casualmente durante una cena en el periodo de grabaciones de la serie «Élite» en Madrid, aunque afortunadamente logró escapar de ellos con ayuda de un amigo.

«Como mujer, hermana y amiga, era importante avisar que si a mí me había pasado les podía pasar a otras, que somos vulnerables todos, que vivimos en un mundo de mierda y que las cosas siguen siendo un poco difíciles para nosotras, pero que seguimos en la lucha y no nos cansaremos», precisa.

La Policía se puso en contacto con ella posteriormente y así descubrió que el mismo grupo había sido denunciado ya varias veces por seguir el mismo «modus operandi» con otras mujeres.

«No supe más ni quise, porque yo también quedé muy shockeada», cuenta Danna Paola, que lejos de guardar mal recuerdo de Madrid por aquel episodio, asegura que la capital española es «donde más libre y más abrazada» se ha sentido en estos últimos años.