El objetivo central del programa de la actriz Jada Pinkett, “Red Table Talk” está dando mucho de qué hablar, pues al tratar diversos temas personales ha conseguido ella y su familia liberarse de traumas que a veces no se atreven a platicar.

Durante una nueva emisión del show, Jada ha tenido que enfrentar uno de los conflictos que ha arrastrado por mucho tiempo, y es la mala relación que mantenía con su padre Robson antes de que él muriera, sin duda un tema delicado que ha tenido que contar con la ayuda de su hermanastro Caleeb Pinkett.

La esposa de Will Smith ha tenido que reconciliarse con él y juntos encontrar la manera de perdonarse: “Crecimos cada uno en una costa y tenemos madres distintas, pero nuestro padre ha sido una constante fuente de dolor que hemos compartido toda la vida”, sostuvo Jada.

“Tenemos que encontrar la manera de poder perdonas al hombre que nos dio la vida pero que también nos hizo más daño”, afirmó Caleeb. Él mismo fue el encargado de contar la mala relación con su padre y la adicción a las drogas que padecía, explicó que durante 25 años se libró de la misma y luego volvió a recaer.

“Estuvo limpio durante tres años, pero de nuevo volvió a caer y esta vez no hubo marcha atrás: murió de sobredosis en 2010. Aquello nos dejó a los dos con mucho resentimiento hacia él. Sentíamos que éramos responsables de cuidarle cuando la verdad es que él nunca nos cuidó a nosotros, y ese es un trago muy duro para mí.”, dijo la intérprete.

A pesar de que lo cuidaron e hicieron todo lo posible por mantenerlo a salvo y con vida, los hermanos se sienten aún culpables por la muerte de su progenitor, “Lo peor de todo es que antes de que muriera habíamos tenido una pelea horrible porque me había enterado que había vuelto a las drogas”, afirmó Jada en un tono de lamento.

 

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I will forever be grateful for Hillman ❤️ #ADifferentWorld

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Al escuchar esto, el hermano manifestó: “Yo tuve una parecida con él también. Le eché muchas cosas en cara y él me dijo que lo sentía, es esta enfermedad es así”, añadiendo que no era ninguna justificación para que lo hiciera, sin embargo era el consuelo para tratar de entender mejor las cosas.