Tras el decepciónate estreno en taquilla de “Han Solo: Una historia de Star Wars, Lucasfilm  ha decidido suspender la producción de los Spin-Off parte de la saga, que tenía en desarrollo, es decir de la película Boda Fett y la película de Obi-Wan Kenobi.

Aunque Han Solo lleva hasta el momento acumulado cerca de 339 millones de dólares en todo el mundo, esta cifra no se acerca en absoluto a la taquilla de la nueva trilogía de Rogue One.

Aunque no es la primera  vez que sucede que Lucasfilm y Disney han tenido problemas con sus proyectos desde que compraron la franquicia a George LucasJosh Trank, mejor conocido por el desastre de Los 4 Fantásticos (2015), alguna vez estuvo involucrado en la cinta de Boba Fett que recientemente estaba desarrollando James Mangold (The Wolverine), mientras que Tony Gilroy (El legado Bourne) supervisó el tercer acto de Rogue One que vimos en el cine, tomando el mando del director original, Gareth Edwards (Godzilla).

Tras el estreno de «Los últimos Jedi» ( 2017), Rian Johnson ha recibido fuertes críticas por parte de los fans sobre el tratamiento que le dio a los personajes y a la historia que J.J. Abrams empezó a contar con «El despertar de la Fuerza» (2015). Y, por último, no podemos olvidar que Colin Trevorrow (Jurassic World) en algún momento fue designado como el director del Episodio IX hasta que Abrams tomó las riendas del proyecto.

La buena noticia para los fans de la franquicia es que incluso con todos los problemas que Lucasfilm tenga en este momento, Star Wars es una historia que está lejos de terminarse por el mal resultado de una de sus cintas. Por el contrario, Kathleen Kennedy seguramente aprendió un par de cosas de estas experiencias y probablemente tratará de evitarlas en el futuro.