Con su vuelo del lunes cancelado debido al mal tiempo en Chicago, Jennifer Hudson se inquietó ante la idea de perderse su actuación en la ceremonia de los Premios Pulitzer el martes para rendir homenaje a la agasajada Aretha Franklin.

Pero entonces Hudson dijo que sintió el espíritu de la Reina del Soul — que se negaba a viajar en avión y se trasladaba a sus presentaciones en un autobús de gira — y condujo casi 13 horas para llegar al almuerzo en Nueva York.

Miré para arriba y pensé, ‘Sabes qué, es como si el espíritu de Aretha estuviera en mí. Ella no creía en volar, manejaba’”, dijo Hudson en una entrevista con The Associated Press. “Llegué a tiempo, cinco minutos antes para cantar, porque no me lo iba a perder. Me dije, ‘así tenga que caminar, así tenga que gatear, voy a estar ahí’. Y aquí estoy”.