También es conocido como “El Jardín de la Sierra, por sus verdes paisajes que lo componen. Su nombre proviene de las palabras náhuatl “Tlatlahui” que significa colorear y “Tépetl” que significa cerro; es decir “En el cerro rojo o que colorea“.

A principios del siglo XVI, Tlatlauquitepec fue habitado por pequeños grupos olmecas, posteriormente se asentaron grupos toltecas y durante la expansión del imperio azteca, llegaron los chichimecas, quienes se remontaban para no ser sometidos a México-Tenochtitlán. Se incorporó al programa Pueblos Mágicos en el año 2012.

Desde épocas prehispánicas y hasta la actualidad su centro histórico es sede de su tradicional tianguis desde hace más de 340 años, en el cual se puede observar la costumbre de intercambio de mercancías conocida como trueque, así como la venta de productos típicos de la región.

El Pueblo Mágico de Tlatlauquitepec se encuentra enclavado en la Sierra Norte de Puebla. Colinda al Norte con Cuetzalan del Progreso, al este con Chignautla, Atempan y Yaonáhuac, al sur con Cuyuaco y al oeste con Zautla, Zaragoza y Zacapoaxtla.

Hay una variedad de climas únicos que va desde el frio en la zona sur del municipio, pasando por un clima templado más agradable en la cabecera municipal hasta el clima cálido propio del norte del municipio.

QUÉ HACER:

Pasea por su tranquilo centro histórico y conoce su diversidad artesanal.

Conoce su exquisita gastronomía como los tlayoyos rellenos de frijol, alverjón y papa; su mole ranchero y sus dulces típicos.

Disfrutar de su rico café y sus diferentes vinos de fruta.

Si te gustan los deportes extremos, en el Cerro Cabezón encontrarás deportes como tirolesa y rapel.

Visita el ex-convento más antiguo de su clase en toda Latinoamérica, Santa María de la Asunción, construido en 1531.

Acude a la Cascada de Puxtla para conocer su poza azul o adentrarte a la Cueva del Tigre.

Visita su cultivo de hermosas orquídeas.

Su Festival del Cerro Rojo, se celebra en abril y cuenta con actividades artísticas y culturales, así como eventos religiosos como el Viacrucis.

 

 

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