Con la certeza de que el cáncer infantil es curable en el 70% de los casos si se detecta a tiempo, Una Nueva Esperanza nace en 1999 para derribar las barreras económicas. A través de su albergue en Puebla, brinda hospedaje, alimentación y tratamiento a niños de escasos recursos que luchan contra la leucemia.

¿CÓMO NACE UNA NUEVA ESPERANZA?
Hace 28 años empezamos a reunirnos para poder hacer algo para la gente con cáncer. En ese tiempo nos dimos cuenta de que la incidencia de cáncer infantil en Puebla era muy grande, entonces decidimos acercarnos más a este tipo de población, a los niños con cáncer.
Después de varias reuniones con varios amigos que nos ayudaron, que nos apoyaron, que creyeron en nosotros, empezamos a ver la manera de fundar y de crear esta asociación para que fuera legalmente constituida. Empezamos en una casita en San José Vista Hermosa con tres recámaras, con una pequeñita; luego fueron tres niños más y ahora, después de 26 años de estar legalmente constituidos, hemos ayudado a más de 1600 familias.

 

¿QUÉ MENSAJE LES GUSTARÍA TRANSMITIR A NUESTROS LECTORES?
Que se acerquen a conocernos y que vean lo que se ha podido hacer con mucho corazón. Empezamos con el patronato, con el voluntariado y, realmente, cuando se empezó a hacer esto, empezamos a ver que necesitábamos crecer, que necesitábamos tener un departamento de psicología, un departamento de nutrición, y cuando vemos que todo se ha logrado después de 26 años, es una de las cosas más importantes que nos gustaría que toda la gente supiera.

¿CÓMO FUNCIONAN SUS PROGRAMAS DE VOLUNTARIADO?
El voluntariado cuenta con 13 comités. Cada comité tiene una cabeza. Mensualmente reportan las actividades que tuvieron durante todo el mes y así es como vamos haciendo historia. Entonces, tenemos desde despensas, bazar, escuelita, tejido para las mamás, por mencionar algunas.
La gente que quiera participar puede acercarse y podemos integrarla de alguna manera en estos comités.

¿CUÁL HA SIDO EL IMPACTO MÁS SIGNIFICATIVO DE LA FUNDACIÓN EN LA SOCIEDAD?
Estoy convencido de que el haber podido atender a 1670 familias de escasísimos recursos de diferentes municipios de Puebla y de diferentes estados de la República es la satisfacción más grande que tenemos y el impacto más grande que hemos logrado. Que todos estos niños no pierdan la esperanza y que cuenten con un lugar lleno de armonía y lleno de paz para que ellos puedan atenderse.

UN MOMENTO IRREPETIBLE
Tenemos muchos, pero la llegada de nuestra primera niña, nuestra Dianita, fue un momento muy significativo para nosotros.
Porque ya podíamos disponer de una niña en el hospital. Entonces, muy emocionados iba mi esposa a pagar su tratamiento cada mes, y para nosotros fue muy importante. Ahí decidimos que, junto con nuestros amigos, podríamos sobrellevar esta fundación. En el momento que nos dijeron que estábamos legalmente constituidos, y dije: \Ahora sí poder hacerlo\. Entonces, por mi parte, empecé a formar el voluntariado. Y empecé a buscar gente que quisiera unirse y, gracias a Dios, hubo mucha que se me unió con una peculiaridad también. Cada persona que entraba para formar un comité tenía algo que ver. La persona que vino a ser del comité de arte, pues tiene preparación en historia del arte. La que vino a estar en la escuelita fue maestra por 48 años.

¿CÓMO PODEMOS APOYAR A ESTA FUNDACIÓN?
Para empezar, quisiera agradecer a todos nuestros donantes y a todos nuestros amigos que se han unido a esta causa. Ahora estamos empeñados en tener comités que den sostenibilidad al proyecto porque para nosotros es muy importante que existan estas funciones dentro del comité. Entonces, aliados como la UPAEP, que gracias a ellos tenemos el centro de investigación sobre el cáncer y somos la única fundación en México que tiene un centro de investigación adherido a la asociación.Hay muchas maneras de ayudar.
El entusiasmo y el interés es que se sumen todos a esta causa no urgente, sino necesaria. El cáncer sigue creciendo y nosotros estamos empeñados en atender todos los problemas que conlleva. Después, quisiera decirles antes que nada que confíen, que sigan confiando, que todos los recursos que llegan acá son única y exclusivamente para atender a nuestros chiquitos.