Nacida hace 14 años del sueño de Armando Prida Huerta, la fundación EXE se dedica a transformar el futuro de la niñez. A través de programas educativos centrados en valores, esta institución busca formar ciudadanos íntegros y fortalecer el tejido social desde la infancia.

¿CUÁL HA SIDO EL IMPACTO MÁS SIGNIFICATIVO DE LA FUNDACIÓN?
Esta fundación tiene un impacto muy importante. Creo que la única forma de cambiar al mundo es a través de la educación.
No se equivocó don Armando Prida en pensar justamente que lo que nos hace falta es una formación de valores que no se están enseñando en la escuela por completo, y tampoco en casa, porque desafortunadamente, hoy todas como mamás y papás tenemos que trabajar. Tenemos que salir de casa y a veces no tenemos todo el tiempo que quisiéramos para dedicarle a esa formación humana y de valores.
Entonces, ahí había un hueco entre la educación académica o escolar, la formación que nos dan en casa y estos valores que quedaban flotando.

A través de estos programas hacemos a los niños conscientes tanto de los valores como de los problemas sociales que vivimos hoy en día y vamos formando parte de su educación socioemocional.

¿CUÁL ES LA METODOLOGÍA DE SUS PROGRAMAS?
La metodología de nuestros programas fue creada por Armando Prida e involucra a la comunidad. Porque nosotros no solo trabajamos con los niños, también trabajamos en una formación para los docentes y los papás, la cual es sumamente importante.
Ahí ya hay un primer involucramiento, que hace que la comunidad más cercana al niño, o sea, familia y escuela, estén presentes.

¿CÓMO PODEMOS APOYAR A ESTA FUNDACIÓN?
Hay diferentes formas de involucrarse con nosotros: a través del voluntariado y a través de donativos para hacer llegar estos programas a los niños.

¿CUÁL HA SIDO LA LECCIÓN MÁS IMPORTANTE QUE HAN TENIDO?
Yo creo que la lección más importante que hemos aprendido es ayudar a formar un código ético en un niño, ya que permanece para toda su vida y cambia por completo todo lo que hace a través de la toma de sus decisiones. Al final, todos estos valores, todas estas cosas que aprenden, estos análisis, esta metodología de ver las consecuencias positivas y las consecuencias negativas de lo que deciden, definitivamente lo van a aplicar para el resto de su vida y yo creo que esa es una gran lección; los niños muchas veces son grandes maestros. Uno cree que va a ir a enseñarles y luego resulta que ellos también te enseñan a ti.

UN MOMENTO IRREPETIBLE
Un momento irrepetible es cuando llegamos cada año a las escuelas y entregamos los diplomas que nosotros financiamos, cuando le preguntamos a los niños cuales fueron los valores aprendidos, ellos mencionan el respeto, la empatía y la tolerancia, por mencionar algunos.
Creo que son momentos irrepetibles donde te das cuenta que lo que transmitiste realmente permeó en sus vidas.