Fundada en Puebla el 30 de agosto de 1918 por Enrique Villar Castaneyra, esta institución de asistencia privada preserva la vida y alivia el sufrimiento humano sin distinciones, consolidándose como un pilar de auxilio voluntario en la comunidad.

¿CUÁL HA SIDO EL IMPACTO MÁS SIGNIFICATIVO DE LA FUNDACIÓN EN LA SOCIEDAD?
Más allá de la atención inmediata, nuestro mayor impacto radica en la capacidad de respuesta y la confianza que la sociedad deposita en nosotros. Contamos con estructuras operativas muy bien diseñadas (Capacitación, Voluntariados: Juventud, Damas, Socorros, Especialidades en Rescate en: Áreas Montañosas, Estructuras colapsadas, Acuático, Binomios caninos y Urbano) y un compromiso humanitario que se refuerza con nuestra neutralidad e imparcialidad en acción.

Los servicios de Cruz Roja que cumplen la misión de salvar vidas y cambiar mentalidades en la población requieren equipamiento, capacitación constante del personal y una administración profesionalizada para lograr el impacto social que buscamos de acuerdo con nuestra misión institucional.

¿CÓMO SE INVOLUCRA LA COMUNIDAD EN LA FUNDACIÓN Y QUÉ OPORTUNIDADES DE VOLUNTARIADO OFRECEN?
La comunidad es el corazón de nuestra institución; no solo como beneficiaria, sino como actor principal. El voluntariado participa en los programas, proyectos y servicios que brindamos a la población en general, siendo el Voluntariado la columna vertebral de esta institución humanitaria.
Quienes estamos al frente, entendemos que nuestra función es facilitar el trabajo de quienes están en la línea de batalla: nuestros paramédicos, médicos y voluntarios. Se refleja en una gestión de puertas abiertas, donde la prioridad es dotar de conocimiento y herramientas necesarias para salvar vidas.

¿CÓMO HA EVOLUCIONADO LA FUNDACIÓN DESDE SU CREACIÓN?
Hemos evolucionado de ser una organización reactiva a una preventiva y proactiva. Si bien la atención de emergencias sigue siendo vital, hoy ponemos un énfasis enorme en la capacitación comunitaria, la prevención de accidentes y la salud pública.
Nos hemos profesionalizado en gestión de desastres y hemos modernizado nuestro equipamiento para cumplir con los estándares internacionales más exigentes. Esto es lo que nos ha permitido mantenernos vigentes por 107 años.

¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES DESAFÍOS QUE ENFRENTAN?
El principal desafío es la sostenibilidad financiera en un entorno económico complejo. La demanda de servicios humanitarios y de emergencia crece constantemente, mientras que los costos operativos de insumos y equipos especializados aumentan.

Otro reto importante es la adaptación tecnológica para optimizar nuestros tiempos de respuesta y la capacitación continua de nuestro personal ante nuevos tipos de emergencias. Por otro lado, la adecuación de los nuevos tipos de voluntariado dispone de menor tiempo; sin embargo, cuentan con mayores habilidades tecnológicas que nos complementan para eficientar nuestros proyectos y servicios.

¿QUÉ MENSAJE LE GUSTARÍA TRANSMITIR A NUESTROS LECTORES?
Que la ayuda humanitaria es una responsabilidad compartida. Nuestra labor no se detiene; estamos activos 24/7, pero esta maquinaria de auxilio solo funciona gracias a la solidaridad de la ciudadanía y el sector empresarial. Apoyarnos no es un gasto, es una inversión en la seguridad y el bienestar de nuestra propia comunidad.

UN MOMENTO IRREPETIBLE
Es difícil elegir uno solo, pero destacaría la respuesta institucional durante los sismos de 1999 en el norte del estado y el sismo del 19 de septiembre de 2017 con epicentro en la Mixteca Poblana.
La pandemia de COVID-19. Fue un momento en México y el mundo donde, a pesar de la adversidad y el riesgo, nuestro voluntariado demostró un coraje inquebrantable. Esas experiencias redefinieron nuestras capacidades operativas y reafirmaron el lazo de confianza con la sociedad poblana.

¿CÓMO PODEMOS APOYAR A ESTA FUNDACIÓN?
Existen cuatro vías principales:
I. Promoción y contratación de servicios que brindamos: atención prehospitalaria, servicios hospitalarios, servicios de capacitación en salud, desastres y protección civil para empresas y público en general.
II. Donación económica: A través de nuestra colecta anual o donativos directos deducibles de impuestos.
III. Donativos en especie y servicios: Empresas que se suman con insumos o patrocinio de eventos.
IV. Tiempo y talento: Uniéndose a nuestras filas como voluntarios o difundiendo nuestra causa y campañas de prevención.

¿CUÁL ES LA LECCIÓN MÁS IMPORTANTE QUE HAN TENIDO?
Que la resiliencia se construye en comunidad. Ninguna institución puede enfrentar grandes crisis sola. Hemos aprendido que la coordinación con autoridades, iniciativa privada y sociedad civil es la única vía para generar un impacto real y duradero. La unidad es nuestra mayor fortaleza.